A quien dio días al año
que nada guarda ya quien todo ha dado:
el brillo de sus noches se ha apagado,
sus días son de niebla, frío y duelo.
Dirás que tal vez fue, pero alzó el vuelo,
que el agua no descansa entre los prados:
la sangre de sus versos se ha secado
y sólo resta tedio y desconsuelo.
Dirás que se ha acabado y dirás poco:
tan solo, tan distante y tan amigo,
tan siempre, tan tal vez y tan tampoco.
Se fue, pero será nuestro castigo
bailar con él hasta volvernos locos:
ha muerto, pero siempre irá contigo.
Daniel.
¡¡¡¡Es una maravilla!!!!
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